El verano de 2026 no da tregua para el pasaporte digital de productos de la UE (DPP): la Comisión Europea organiza webinarios, los consorcios de investigación ponen en marcha entornos de prueba y las asociaciones industriales advierten de un ámbito de aplicación desmesurado. Este artículo contextualiza las novedades más importantes de las últimas semanas, sin lenguaje de marketing y con referencias concretas a las fuentes.
Pasaporte de baterías: se acerca la fecha límite de febrero de 2027
El segundo webinario de la Comisión aporta orientación
El 7 de julio de 2026, la Comisión Europea celebró su segundo webinario sobre el pasaporte digital de baterías. El acto se centró en los requisitos de datos, la interoperabilidad y la cuestión de hasta qué punto está realmente preparada la industria. El mensaje fue inequívoco: la obligación se aplicará a partir de febrero de 2027; quien todavía no haya comenzado la implementación se arriesga a quedar excluido del mercado.
La base jurídica es el Reglamento sobre baterías (UE) 2023/1542, que entró en vigor en agosto de 2023. Constituye el primer caso de aplicación concreto del DPP y distingue implícitamente entre dos categorías de datos:
- Datos estáticos: se determinan al introducir el producto en el mercado: composición química, fabricante, capacidad y huella de CO₂
- Datos dinámicos: cambian durante el funcionamiento: el estado de salud (SoH) y el estado de carga (SoC) se modifican con cada ciclo de carga y descarga
Esta distinción tiene consecuencias técnicas. Un sistema que solo escribe los datos al finalizar la producción no cumple los requisitos del pasaporte del ciclo de vida. Los backends deben poder recibir, versionar y distribuir actualizaciones.
BatteryPass-Ready: entorno público de pruebas desde el 24 de junio
En paralelo al trabajo de la Comisión, el consorcio BatteryPass-Ready puso en marcha el 24 de junio de 2026 un entorno público de pruebas para el pasaporte digital de baterías. Los fabricantes y proveedores pueden validar allí sus estructuras de datos antes de trasladarlas a los sistemas de producción. El Fraunhofer IPK coordina el consorcio; el entorno está abierto al público y puede utilizarse gratuitamente.
Como complemento, en julio de 2026 unos investigadores publicaron la Digital Passport Assessment Workbench (DP-AWB) como herramienta de código abierto. La herramienta calcula resultados de evaluación deterministas directamente a partir de especificaciones de modelos SHACL y comprueba así si una estructura de datos de DPP cumple los requisitos formales. Quienes deseen validar sus propias implementaciones de pasaportes encontrarán aquí un procedimiento de comprobación legible por máquinas, sin depender de servicios comerciales de cumplimiento normativo.
Normas explicadas: webinario de CEN/CENELEC del 25 de junio
Un día antes del lanzamiento de BatteryPass-Ready, CEN y CENELEC celebraron el 25 de junio de 2026 un webinario público para explicar las normas europeas publicadas recientemente. El acto estaba dirigido a empresas con preguntas concretas sobre la implementación: ¿qué norma se aplica a cada tipo de producto? ¿Cómo se relaciona el GS1 Digital Link con el requisito del portador? Las grabaciones y los materiales están disponibles en el sitio web de CEN/CENELEC.
El GS1 Digital Link está previsto como formato preferente para vincular el producto físico con el conjunto de datos digital. Permite utilizar un único código QR que, según el contexto —consumidor, reciclador o autoridad aduanera—, proporciona distintas vistas de los datos. Esto requiere un resolvedor conforme que implemente el redireccionamiento según el estándar GS1.
ESPR: textiles, acero y la cuestión del ámbito de aplicación
La Ellen MacArthur Foundation exige requisitos de rendimiento
Las obligaciones de información por sí solas no bastan: esa es la tesis central de un libro blanco de la Ellen MacArthur Foundation publicado el 9 de julio de 2026. La fundación sostiene que el próximo acto delegado ESPR para los textiles debe establecer requisitos de rendimiento vinculantes —durabilidad y reciclabilidad—, no solo obligaciones de divulgación.
Esto es políticamente relevante: el Reglamento marco ESPR (UE) 2024/1781 faculta a la Comisión para adoptar actos delegados sectoriales. Aún está por decidir si estos contendrán únicamente obligaciones de datos o también requisitos de diseño de productos. La posición de la Foundation pretende evitar que el DPP se reduzca a un instrumento de transparencia.
El estudio del JRC propone contenidos de datos para el pasaporte textil-DPP
El Joint Research Centre (JRC) ofrece más concreción: un estudio preliminar del JRC analizado por SGS en julio de 2026 propone campos de datos obligatorios para el pasaporte textil-DPP. Entre ellos figuran identificadores únicos de producto —GTIN o SGTIN—, así como datos de ubicación mediante el Global Location Number (GLN). Esto se ajusta al sistema GS1, que también se utiliza en el pasaporte de baterías.
Para las empresas, esto significa que quienes gestionen hoy los datos maestros de producto sin identificadores estructurados tendrán que migrar antes de la introducción del DPP. Una importación masiva de los GTINs existentes es un primer paso razonable.
Orgalim advierte de requisitos excesivos para el acero
La asociación industrial europea Orgalim publicó el 3 de julio de 2026 un documento de posición sobre productos de hierro y acero. Su exigencia principal: el acto delegado ESPR para el acero debe limitarse a los productos intermedios. Extenderlo a los productos finales impondría a los fabricantes posteriores —por ejemplo, los de maquinaria— obligaciones de datos que no pueden cumplir basándose en sus propios conocimientos.
Orgalim también ha formulado requisitos fundamentales para el registro DPP: debe admitir procesos de registro automatizados y de gran volumen. Un proceso de incorporación manual sencillamente no es escalable para empresas con millones de variantes de producto.
Infraestructura: materiales, datos e interoperabilidad
MaterialsCommons convierte los datos de materiales a un formato legible por máquinas
Aunque ha recibido poca atención, el proyecto MaterialsCommons, financiado por la UE, es técnicamente importante: trabaja para que los datos sobre materiales y procesos sean interoperables y legibles por máquinas. Esto es un requisito previo para poder completar los DPPs de productos con composiciones materiales complejas.
En la práctica, esto significa que el DPP no es un proyecto de TI aislado. Requiere que los datos de la cadena de suministro —origen de las materias primas, etapas de procesamiento y certificaciones— estén disponibles en formato estructurado y puedan intercambiarse entre sistemas. Quienes dependan hoy de silos de datos propietarios encontrarán obstáculos estructurales durante el despliegue del DPP.
La etiqueta ecológica de la UE como campo de pruebas para el cumplimiento del ecodiseño
La Comisión Europea destacó el 8 de julio de 2026 el papel de la etiqueta ecológica de la UE como «Circularity Sandbox». Las empresas que ya cuentan con certificación conforme a los criterios de la etiqueta parten con ventaja: muchas de las pruebas exigidas —contenido reciclado, ausencia de sustancias nocivas y eficiencia energética— coinciden con los futuros requisitos de datos de DPP. La Comisión considera expresamente la etiqueta un instrumento para reducir el riesgo de futuras normativas de ecodiseño.
Qué hay que hacer ahora
Las novedades de las últimas semanas muestran un patrón claro: la arquitectura regulatoria se concreta, los plazos se acercan y la infraestructura —entornos de prueba, herramientas de código abierto y webinarios de normalización— va tomando forma. Las empresas se enfrentan a tres tareas inmediatas:
- Comprobar el inventario de datos: ¿qué datos de producto están disponibles de forma estructurada y cuáles solo como texto libre o en formatos propietarios?
- Introducir identificadores: GTIN, SGTIN y GLN; sin identificadores GS1 no es posible ningún DPP conforme.
- Utilizar entornos de prueba: BatteryPass-Ready y DP-AWB ya están disponibles. Probar con antelación evita sorpresas desagradables poco antes de la fecha límite.
La cuestión ya no es si las empresas adaptarán sus sistemas, sino con qué rapidez. Febrero de 2027, la fecha del pasaporte de baterías, no es un futuro lejano: está a siete meses.