El 30 de mayo de 2025, CEN y CENELEC publicaron las primeras normas europeas armonizadas para el Pasaporte Digital de Producto (DPP). La serie de normas EN 18216 a EN 18223 define la infraestructura técnica básica, los soportes de datos, los identificadores únicos y las API sobre las que se basa el DPP en el marco del ESPR-Reglamento (UE) 2024/1781. De este modo se cierra una de las mayores cuestiones pendientes de los dos últimos años: ¿cómo se implementa técnicamente el DPP?
Qué abarca la serie de normas
Las ocho normas se dividen temáticamente en cuatro áreas: arquitectura básica, soportes de datos y codificación, identificadores únicos de producto y especificaciones de API. Cada norma aborda una capa específica del sistema DPP; juntas forman una base técnica coherente.
EN 18216 y EN 18217: arquitectura del sistema y capas de datos
La EN 18216 establece la arquitectura general del sistema. Un aspecto central es la distinción entre dos niveles de granularidad de datos, ya contemplada en el borrador del JRC sobre el acero: el nivel de lote (Lot) y el nivel de producto individual (Item). Esta separación no es trivial desde el punto de vista técnico: la huella de carbono (PCF) suele calcularse a nivel de lote y debe declararse mediante métodos compatibles con la norma ISO 14067, mientras que el número de serie, los datos de estado o el historial de reparaciones se mantienen a nivel de producto individual.
La EN 18217 concreta las capas de datos y establece qué información puede almacenarse de forma estática en el pasaporte y cuál debe mantenerse actualizada dinámicamente. El ESPR mismo exige que el DPP contenga «información actualizada y exacta»; la EN 18217 hace operativa esta exigencia a nivel normativo.
EN 18218 y EN 18219: identificadores únicos y resolutores
La EN 18219 es probablemente la norma más debatida de la serie. Define el esquema del identificador único de producto (UPI) y describe cómo se resuelve, es decir, cómo se transforma un identificador en la URL del registro de datos del pasaporte. El consorcio CIRPASS-2 recomendó explícitamente en su declaración sobre el borrador del registro incorporar la EN 18219 como referencia vinculante en el reglamento de ejecución, para garantizar la interoperabilidad con el GS1 Digital Link.
El principio del resolutor sigue la lógica ya conocida en la web: un sistema de registro central almacena exclusivamente el identificador único, el punto final del resolutor y el código de mercancía, no los datos propiamente dichos del pasaporte. Esta gestión descentralizada de los datos está prevista explícitamente en el borrador del reglamento de ejecución relativo al registro DPP y ahora queda respaldada normativamente por la EN 18219.
La EN 18218 lo complementa con los requisitos relativos a la estructura del propio identificador: espacio de nombres, versionado y unicidad durante todo el ciclo de vida del producto.
EN 18220 a EN 18222: soportes de datos y codificación
Estas tres normas regulan cómo se coloca físicamente el UPI en el producto. La EN 18220 aborda los códigos QR y la codificación conforme a GS1 Digital Link; la EN 18221 trata la RFID, en particular la RAIN RFID; y la EN 18222 cubre otros soportes de datos, como DataMatrix y NFC.
Es destacable la estrecha integración con los estándares GS1 existentes. La EN 18220 establece que los códigos QR del producto deben estar codificados de forma conforme a GS1 Digital Link, un requisito que los proveedores de software ya han anticipado. TEKLYNX, por ejemplo, ha actualizado su software CODESOFT y ahora admite esquemas de codificación GS1 «++», con los que se pueden escribir URL web directamente en la memoria de etiquetas RAIN RFID.
Para los fabricantes, esto significa concretamente que un código QR del producto no solo debe ser legible por máquinas, sino que también debe seguir una estructura de URL definida que pueda ser interpretada tanto por los consumidores como por los sistemas automatizados (aduanas, plantas de reciclaje y autoridades de vigilancia del mercado).
EN 18223: especificación de API
La EN 18223 cierra la serie de normas con una especificación de API. Define cómo pueden acceder los sistemas externos —distribuidores, recicladores, autoridades y otros fabricantes— a los datos DPP y qué mecanismos de autenticación se utilizan. Es especialmente relevante la distinción entre los puntos de datos de acceso público (por ejemplo, la información sobre reciclaje) y los puntos de datos de acceso restringido (por ejemplo, las instrucciones de reparación para talleres certificados).
Importancia práctica
Calendario y carácter vinculante
La publicación de las normas es un hito, pero no sustituye a los reglamentos de ejecución específicos de cada sector que la Comisión Europea debe promulgar para determinados grupos de productos. Para las baterías ya se aplica el Reglamento sobre las pilas y baterías (UE) 2023/1542, que establece implícitamente requisitos de arquitectura similares, como la obligación de mantener actualizados los datos de capacidad, algo difícilmente viable sin una arquitectura de resolutor clara.
Para otros grupos de productos —textiles, electrónica, acero y muebles— los estudios preliminares del JRC aún están en curso. La serie EN 18200 proporciona ahora la base técnica sobre la que pueden apoyarse estos requisitos específicos de cada sector.
Qué deben hacer ahora los fabricantes
La publicación de las normas proporciona por primera vez a fabricantes e integradores de sistemas una referencia técnica estable. En concreto, esto significa:
- Definir una estrategia de identificadores: Quienes ya utilizan GTINs y GS1 Digital Link están bien posicionados. Quienes utilizan identificadores propietarios deberían comprobar si resulta conveniente migrar a estructuras conformes con la EN 18218.
- Crear una infraestructura de resolutor: La gestión descentralizada de los datos requiere un punto final de resolutor propio o contratado. Debe estar disponible permanentemente y proporcionar los formatos de respuesta definidos en la EN 18219.
- Elegir los soportes de datos: No todos los productos necesitan RFID. Las normas EN 18220 a EN 18222 establecen el marco; los reglamentos de ejecución específicos de cada sector precisarán qué soporte de datos será obligatorio para cada grupo de productos.
- Desarrollar un concepto de acceso a las API: La EN 18223 establece qué datos deben ser de acceso público. Las empresas deberían aclarar cuanto antes qué puntos de datos desean divulgar y cuáles deben proteger.
La interoperabilidad como objetivo central
Un hilo conductor de las ocho normas es el objetivo de la interoperabilidad. El DPP no debe acabar como un sistema propietario aislado, sino funcionar como un sistema de información abierto y compatible en toda la UE. Por ello, la estrecha vinculación con los estándares GS1 existentes no es casual: GS1 Digital Link ya está establecido en más de 50 países y ofrece una infraestructura de resolutor probada.
En este contexto, CIRPASS-2 señaló acertadamente que la interoperabilidad solo estará garantizada si la EN 18219 se incorpora a los reglamentos de ejecución no solo como referencia técnica, sino como requisito vinculante. Queda por ver si la Comisión seguirá esta recomendación.
Cuestiones pendientes
La publicación de la serie EN 18200 no responde a todas las preguntas. Quedan pendientes tres aspectos:
Estado de armonización: Para que las normas tengan plena eficacia jurídica como normas armonizadas, deben ser referenciadas en el Diario Oficial de la UE. Este paso aún está pendiente.
Concreción específica por sector: Las normas definen la infraestructura, no el contenido. Los reglamentos de ejecución aún pendientes establecerán qué puntos de datos serán obligatorios para los textiles, la electrónica o el acero.
Periodos transitorios: El ESPR prevé calendarios de introducción escalonados. Los fabricantes deberían seguir de cerca la evolución de los reglamentos específicos de cada sector para poder planificar de forma realista los periodos transitorios.
La serie de normas EN 18216 a EN 18223 es un paso importante hacia un ecosistema operativo del Pasaporte Digital de Producto en la UE. Crea la base técnica sobre la que pueden construir fabricantes, proveedores de software y autoridades, y da al concepto de DPP, hasta ahora a menudo abstracto, una forma concreta e implementable.